OBAMA INSALUBRE

ROBADO VILMENTE DE HUMOR DIFÍCIL

EL ABORTO Y LA CONFERENCIA EPISCOPAL

Como bien sabéis algunos y algunas soy colaborador con la Conferencia Episcopal y de vez en cuando me envían panfletos para que los retoque y los revise. El último panfleto que me han enviado es el relativo a la campaña anti aborto y me he sentido tan orgulloso de mi trabajo que he decidido colgarlo en el blog. Os pongo sólo los párrafos retocados. En rojo el texto original y en negro mis modificaciones. También les he propuesto un cambio de cartel. Espero que gocéis mucho (dentro del matrimonio, claro). AVISO: La imagen propuesta puede resultar desagradable y generar trastornos graves de conduta a determinadas personas. Por el lince, claro.

Se anuncian cambios legales que, de salir adelante, darán lugar a una situación en la que quienes van a nacer “o quienes tengan pensado hacerlo” quedarán todavía más desprotegidos que con la actual legislación. Al mismo tiempo, parece que la aceptación social del aborto va en aumento.

En concreto, se han enviado 30.000 carteles y 100.000 condones pinchados para parroquias y centros católicos de toda España, desde hoy y hasta el próximo 30 de marzo se pueden ver anuncios en 1.300 vallas publicitarias de 37 ciudades españolas y se han comenzado a distribuir en las diócesis un total de 8 millones de folletos. Les propongo sustituir “folletos” por “cuartillas”, vayamos a leches, perdón: a hostias.

La campaña tiene como protagonistas a un ser humano y a un lince. En nuestra sociedad cada vez es mayor la sensibilidad sobre la necesidad de proteger los embriones de distintas especies animales; las leyes tutelan la vida de esas especies en sus primeras fases de desarrollo. Está bien que así sea, sin embargo, resulta paradójico que la vida de la persona humana que va a nacer sea objeto de una desprotección cada vez mayor. Por eso, en los anuncios aparece la pregunta: ¿Y yo?, entre el niño ya nacido y una serie de imágenes en las que se muestran los diferentes estadios de la vida humana en gestación. Se trata de dar voz a quienes no la tienen, pero sí tienen el derecho a vivir. Realmente la protección empieza mucho antes, desde los óvulos fértiles hasta el mismo semen animal que se conserva congelado para futuras fertilizaciones. Por tal motivo propongo la sustitución del párrafo anterior por este otro:

“En nuestra sociedad se protegen todos los estadíos de la vida animal en peligro de extinción, desde los gametos masculino y femenino hasta los propios animales adultos (no mencionaremos nada en este caso sobre la promiscuidad de determinadas especies animales, lo que será objeto de otro panfleto sobre moralidad animal). Sin embargo, resulta paradójico la desprotección de la vida humana en este mismo sentido. Millones y millones de litros de semen humano son arrojados por el váter cada año, bien sea como resultado de una paja o envueltos en una goma tras una cópula sin ánimo de procreación, generalmente extramarital. Compresas y tampones son arrojados a la basura con valiosísimos óvulos desperdiciados que jamás llegan a nacer. Matar a un lince puede costarnos una elevada multa e incluso años de cárcel, mientras que cada día el desperdicio de semen y óvulos no se cobra ningún culpable. Por esa razón, a los pajilleros y a las mujeres que desperdician sus reglas les mostramos un eyaculado masculino y les preguntamos ¿Y yo? Considerando que óvulos y espermatozoides poseen la mitad de dotación cromosómica que un humano, la propuesta de la conferencia episcopal sería la de incluir reglas y pajas en el código penal, de forma que por cada dos de ellas se pueda demostrar el asesinato de un no nacido. Se trata de dar voz a quien no la tiene y de defender la mitad de alma que reside en el semen y en las reglas.”

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¡MANOS ARRIBA, ESTO ES LA REVOLUCIÓN MUNDIAL!

caricatura-valleAyer mi amigo Jesús y yo decidimos hacer la revolución mundial porque ya estábamos hartos de tanta leche. El plan va a ser muy sencillo: los dos nos vamos a presentar en el palacio de la Moncloa con unas bayonetas, a fin de acojonar un poco con ese pincho que tienen y así imponer nuestra voluntad por la fuerza, y le vamos a decir al guarda jurado de la puerta: “¡Manos arriba, esto es la Revolución!” Posteriormente yo he estado pensando que lo mejor sería añadir el adjetivo de “mundial” de forma que la frase clave quede de la siguiente manera: “¡Manos arriba, esto es la Revolución Mundial”. Es mucha la responsabilidad que tenemos para con el proletariado internacional, de forma que de un solo golpe podremos asestar el toque definitivo al capitalismo a escala planetaria.

Evidentemente el plan es más complejo de lo que parece a simple vista. Hay algún secreto con el cual estamos listos para un posible plan B: las bayonetas van a ir cargadas. Pero no se lo digáis al guarda jurado de la Moncloa que igual se asusta el hombre. Esto, sin duda, será el golpe de efecto que la Revolución necesita para instalarse definitivamente sobre la faz de la Tierra.

Si, por un casual, los aparatos represivos del Estado nos rodeasen, les advertiremos que están ante el proletariado internacional y les pediremos que se rindan a la mayor brevedad posible o asuman las consecuencias. Si con la advertencia no bastase, les daremos una segunda oportunidad debido a que finalmente consideramos que ellos también son clase obrera, malograda, y nuestros corazones están henchidos de humanismo y condescendencia para con nuestros congéneres. De forma que tenemos preparado un texto con unos versos finales de Machado monísimos, ante los cuales quedarán afligidos y no tendrán otra opción que sumarse a las filas de la Revolución proletaria.

Una vez tomado el poder, enviaremos un buro-fax a todos los burgueses del mundo (buscaremos en la B de las Páginas Amarillas) y les diremos que ya no existen como clase, que se vayan de este planeta o que se pongan a trabajar inmediatamente. De esta forma, el Socialismo comenzará a instaurarse en toda la Tierra quedando así inaugurada la era de la Humanidad. Bien, ya sólo nos queda ponernos de acuerdo en el día y la hora porque es que yo tengo la agenda apretadísima. Ya le he dicho a Jesús que la Revolución la tenemos que hacer de lunes a viernes, porque yo los fines de semana salgo.

Quería hacer una historia esperpéntica. En un principio pensé en un lugar en que la gente se empobrecía y en lugar de repartirse el dinero del fisco se lo daban a los bancos, quienes posteriormente se lo vendían a aquellos que pudieran demostrar que no les hacía falta. Pensé que en ese lugar, tal vez, después de toda una década de ganancias record por la construcción de casas principalmente, los ricos almacenaron el botín en las Islas Caimán mientras el resto de la gente no podía tener una casa y ofrecía su salario de por vida a esos mismos señores del frac, quienes hoy día nos pedirían limosna. Pero después pensé: “demasiado esperpéntico, no se la va a tragar nadie, mejor escribo la historia en la que Jesús y yo hacemos la Revolución Mundial”

“VAMOS A TENER QUE TRABAJAR MÁS PARA GANAR MENOS”

fordrenaultNi más, ni menos. Estas son las palabras de Juan Manuel Machado, presidente de Ford España en un encuentro de empresarios de la automoción. Y por si había algún periodista despistado en la sala, añade: “Es así de simple. Vamos a tener que trabajar más y no ganar lo mismo, vamos a tener que ganar menos. ¿Para qué? Para conservar lo que tenemos” nos guste o no nos guste. O sea, que para salvar lo que tenemos hay que trabajar más, ¿Habéis entendido? ¿Qué os pensabais? ¿Qué la factura de la crisis la iban a pagar los beneficios empresariales? Vais listos, egoístas insolidarios que nada más que miráis por vuestros salarios ¿Qué creíais: que las vacaciones en Puerto Banus de vuestros jefes y jefas se pagan solas? ¡Un poquito más de solidaridad con el patrón, hostia!

Pero ¿qué es lo que tenemos? ¿Qué es eso que hay que conservar? Me autoanalizaré: el piso que tengo es alquilado, el coche que conduzco no es mío, ummmm ¿Se referirá al portátil, el saxofón y la bicicleta? Pues casi prefiero devolverlos antes que trabajar más y cobrar menos, creo que no me renta. Pero un momento; si la mayoría de las viviendas de la gente trabajadora, sobre todo de la más joven, pertenecen al banco ¿Qué es eso que queremos conservar, por lo cual debemos trabajar más cobrando menos? Porque tal vez a lo que el señor Machado se refiere que debemos conservar no pertenezca a la mayoría de la clase trabajadora, sino a una minoría de la sociedad a la que representa como vocero de la patronal del automóvil. Vuelvo, por tanto, a hacer un llamado a la solidaridad con la clase adinerada: ¡Arrimemos más el hombro para conservar sus joyas, chalets, yates y hoteles con spa!

En la misma rueda de prensa, Juan Antonio Fernández, presidente de Renault España, clama ayuda del Gobierno porque según él no hay empresa que resista una caída de las ventas del 40% como está ocurriendo en el sector del automóvil. Erre que erre (o más bien ERE que ERE). La patronal de la automoción lleva desde 2005 con la intención de bajar los salarios y aumentar la jornada de trabajo. Y esto lo hace con lloriqueo variable: antes eran los bajos costes laborales de Europa del Este y ahora la bajada de las ventas. También podemos justificar los ataques al salario cuando el viento viene de poniente, de levante, cuando hace frío o cuando entramos en cuarto menguante. Para estos tipos todo es válido para justificar Expedientes de Regulación de Empleo (traduzco extirpando eufemismos: despidos en masa) y reducciones salariales. Si además conseguimos que el Gobierno nos dé un dinerillo, ahora que tiene manga ancha con los más necesitados (bancos, especuladores y demás roedores y alimañas), pues mejor que mejor. Cuando en plena época de bonanza económica no se ruborizaban intentando atacar al salario y a los derechos laborales, mucho me temo que en tiempo de crisis nos tendremos que contentar con que no nos den con la fusta mientras trabajamos de sol a sol (respecto al horario de verano, claro).

Bueno, ya está bien de leer blogs rojillas y poneos a trabajar, leche. Atajo de vagos que estáis hechos. Id aprendiendo a realizar la fotosíntesis si queréis conservar esa vivienda propiedad del banco, bajo cuyo techo osáis dormir (tiempo en el que no estáis produciendo, pandilla de gandules), porque quizá el salario-propina no dé para comer durante todo el mes. Venga: a conservad las sortijas del patrón. ¡Como se nota que no tenéis ni idea de economía!