PUEBLOS DE EUROPA, LEVANTÁOS

FASE ACTUAL DEL NEOLIBERALISMO: ENCUENTRA LAS DIFERENCIAS ENTRE PP Y PSOE

EL NEOLIBERALISMO YA NO NECESITA A LOS VASALLOS DEL PSOE

El gran capital, con el FMI a la cabeza ha decidido arrasar con lo poco que queda de estado social en Europa. Primero fue Grecia… y ahora nos toca a nosotros. Miles de personas que aún no han comprendido el nuevo papel que se le reserva a la socialdemocracia están confusas por haber sido implementadas las reformas por un Gobierno socialista. Miremos a Grecia y tomemos ejemplo de la dignidad de las trabajadoras y trabajadores griegos que nos llevan ventaja en esto de la lucha contra el Fondo Monetario Internacional. Como vemos, lo que está en juego tanto allí como aquí es el estado social que tanto sudor y sangre costó a nuestros abuelos y padres conseguir. Porque la dignidad es lo último que se pierde.

CARTA ABIERTA A LAS Y LOS SINDICALISTAS. Asunto: Plan de ajuste

Desde hace mucho tiempo, entre las diferentes siglas sindicales ha pesado más el sectarismo que el ánimo en la creación de un patrimonio de lucha común. Sabemos que no corren tiempos para cabalgar en solitario. Este es sin duda uno de los momentos de la historia recientes más duros para la clase trabajadora en todo el estado. Venimos de un periodo de crecimiento tras el cual hemos perdido poder adquisitivo mientras la burguesía tomaba baños de oro. El mileurismo, el precio de la vivienda, el aumento de la jornada laboral, el trabajo basura, el no llegar a fin de mes eran ya una realidad importante dentro de la clase trabajadora aún antes de comenzar la crisis (fundamentalmente jóvenes, mujeres e inmigrantes), cuando las orgías de beneficios eran una tónica general en las bolsas de todo el mundo. Y desde esa posición de derrota comenzamos la andadura como clase social en momentos de crisis, en los que por su puesto los señores del frac poco han tardado en hacerla cargar sobre nuestros hombros. Estamos en tiempos de urgencia social aún antes del tijeretazo, el cual representa una duro golpe para trabajadoras y trabajadores de cualquier sector, ya sea público o privado, pues sabemos que el salario en la función pública y el de los jubilados es uno de los principales referentes a la hora de negociar las subidas salariales en los convenios colectivos.  Es decir, gran parte de los convenios colectivos que se estén firmando esta misma semana, llevarán asociado un recorte salarial.

No quiero dirigirme a ningún sindicato en concreto con esta carta, pero sí a todos los y las sindicalistas que pudieran leerme, independientemente de cuáles sean las siglas con las que trabajen. Sabemos que sólo un proceso iniciado con una Huelga General en todos los sectores será la vía para poner fin al plan de ajuste y salir reforzados como clase, al menos en el plano orgánico. Sabemos que sólo una victoria de esas características pudiera ser el principio del fin de dos décadas de derrotas y pérdidas de la clase trabajadora y de profundización en la pesadilla neoliberal. Ayer, las direcciones de CC.OO. y U.G.T. dejaron claro su intención de no convocar una Huelga General más allá de la huelga en la función pública del 2 de junio. Pero, como sabemos, no todo se puede teledirigir desde un despacho, y los procesos pueden superar las intenciones de quienes intentan apagar un fuego que han encendido sobre nuestras cabezas.

Si somos conscientes de la importancia de una Huelga General en un momento de cabreo masivo de la gente trabajadora y de impopularidad del Gobierno, sabremos también que es momento de dejar a un lado los recelos y desconfianzas que nos pudieran generar gentes que vienen de otras siglas sindicales. A mi organización (Izquierda Anticapitalista) se le ha tachado muchas veces de no querer la unidad política en el plano orgánico y siempre hemos contestado en la misma línea: primero unidad en las luchas, en la calle, creación de patrimonio común, reconstrucción de conciencia de clase con victorias palpables por todos y por todas, sólo así podremos gestar nuevos sujetos políticos. Pues bien, ha llegado el momento. Este es el más claro ejemplo en los últimos tiempos que pide a gritos la unidad de toda la izquierda sindical y política para hacer frente a un retroceso histórico de las condiciones de la gente asalariada.

Sabemos que las direcciones de UGT y CC.OO. no están por la labor. Pero también sabemos que estas direcciones viven en un delicado equilibrio fácil de romper en estos momentos en que pudieran ser ellos los que en el imaginario colectivo quedaran como principales co-responsables del plan de ajuste.  Sindicalistas de CGT, de la Confederación Intersindical, del SAT, de CNT, de USO, CoBas, MATS, CTA y demás sindicatos minoritarios (sin pretender que minoritario tenga ningún sentido negativo) que pudiera haberme dejado en el tintero debido a que me es más familiar la realidad en la que milito. Pero, insisto, no debemos olvidar tampoco sindicalistas de CC.OO. y de U.G.T. que tuvieran la firme convicción de la convocatoria de una Huelga General. Habrá, no sólo sindicalistas, sino secciones sindicales enteras de los sindicatos mayoritarios dispuestas a trabajar ya hacia una Huelga General. Parte de las bases que no comprenderá que el día 2 de junio sea un día de punto final y estén dispuestas a escuchar y profundizar la lucha. Ni el sindicalismo crítico fuera de los sindicatos mayoritarios, ni dentro de los mismos ha conseguido dar los frutos esperados para la clase trabajadora. Es pues un momento de superar las siglas y organizar coordinaciones intersindicales en todas las localidades en las que esto sea posible, con la única fidelidad puesta en la defensa de los intereses de las y los de abajo, que somos nosotros mismos.  La convocatoria de Huelga General no debe considerarse patrimonio de nadie, sino que debe verse como una vía de generar ese proyecto común que tanta falta nos hace.

Y por supuesto, en este proceso, no debemos olvidar la necesaria unidad de las organizaciones políticas y gentes de izquierdas que consideren el plan de ajuste como un histórico paso atrás en los intereses generales de la clase trabajadora.

Ya sé que no soy nadie para escribir esta carta. Pero me van a permitir un momento de osadía impulsada por la rabia que llevo gestando estos días. No quería terminar sin referirme a las realidades de Euskadi, de Catalunya o de Galiza. Países en los que la realidad es más compleja y en los que los intereses de clase están cruzados por otro tipo de sentires mayoritarios, debido a la cuestión nacional. No soy quien para pedir nada. Pero, si realmente consideramos éste un ataque sin precedentes a la clase trabajadora, no podemos olvidar aquellas realidades en las que la conflictividad social y la vigorosidad sindical son de las más potentes en el panorama estatal. Este ataque, teledirigido por el FMI, la Casa Blanca y el BCE, viene directamente desde la Moncloa, por lo que la respuesta, entiendo, habrá de coordinarse entre todos los pueblos que hoy forman el estado español, entre todas las gentes hoy afectadas. Habrá que buscar la manera de coordinarse con aquellas realidades a las que se les niega hoy el legítimo derecho a la autodeterminación, pero si todos comprendemos las dimensiones y alcance del plan de ajuste, habremos de hacer un esfuerzo a ambos lados para defender unos intereses comunes de clase e ir tejiendo lazos de solidaridad entre pueblos. Comenzar a dar pasos en este sentido es también comenzar a romper tabúes propios y ajenos que nos permitan dar verdaderos saltos cualitativos.

Hoy más que nunca: ¡Unidad sindical hacia la Huelga General!

SE BUCA TRABAJADOR PARA SALVAR BANQUERO Zapatero et al. (2010) Parte I

No quería reactivar el blog hasta después de las oposiciones, no obstante, el ajuste que ayer presentó el presidente Zapatero hace que hoy el exceso de bilis segregada impida concentrarme en cualquier otra cosa que no sea en lo que ya se está conociendo como el tijeretazo.

El discurso que pretendo bloquear es el que en las últimas horas escuchamos en los falsos debates (pues en verdad no existen jamás opiniones enfrentadas, sino distintas maneras de estar de acuerdo) bien en televisión, bien en radio o en prensa. La derecha partidaria o mediática pregona el “ya te lo dije” y recrimina de tardías unas medidas a su juicio necesarias. Los simpáticos “socialistas” (me han temblado los dedos al escribirlo) y sus “simpáticos” medios de comunicación alaban al presidente por “valiente” y “responsable” y por llevar a cabo las únicas medidas posibles, a pesar de impopulares y a pesar del precio electoral. O sea: los dos grandes partidos están de acuerdo, esto es: todos los medios de comunicación están de acuerdo en los planes de ajuste y sólo hay posibilidad de discrepar en los márgenes. “Hay que dejar de lado la ideología y hacer lo que hay que hacer”. En otras palabras: obrar en defensa de los intereses de la mayoría, de las clases populares, es ideológico. Obrar en defensa de especuladores, banqueros y otros roedores, es responsable y además es la única salida posible: es no-ideológico… sin comentarios.

Pero ¿qué hay de nuevo bajo el sol? Un acelerador gigante. Me explico: si a estas alturas es menester explicar que el rumbo del gobierno ZP jamás fue otro que el de profundizar en el programa político del Gran Capital es porque el establisment mediático nos ha trastornado la memoria a corto plazo. La reforma laboral del presente gobierno en 2005 profundizó en el abaratamiento del despido, a día de hoy el número de tropas españolas en el extranjero es el mayor de la historia (recomiendo Okal® para quien aún siga creyendo la fábula de la “misión humanitaria”), la gestión de los aeropuertos más importantes fue privatizada o está en ello, la reformas fiscales han ido encaminadas a disminuir la carga sobre las rentas más altas (eliminación del impuesto de patrimonio) y redistribuirla sobre las rentas más humildes (efecto del aumento del I.V.A.)… si después de todo esto aún hay quien no tiene claro el carácter del Gobierno ZP, el plan de ajuste presentado ayer día 12 de mayo de 2010, no debe dejar ya lugar a ninguna duda. No estoy de acuerdo con ciertos directivos de CC.OO. y U.G.T. quienes han calificado de que Zapatero se ha postrado ante los mercados, porque hace ya mucho que no reparte sino migajas a quienes representan su base social, esto es: la clase trabajadora y demás clases populares. Esas migajas y unos cuantos derechos históricos más son los que hoy reivindica para sí la clase de los botines, ferranes, y demás garrapatas. El Gobierno socialista no cambia de rumbo, sigue en la misma dirección, pero pisa el acelerador de forma tal que deja a la altura del betún a la agresiva derecha española.

Centrémonos en la milonga de la tesis de la responsabilidad. La responsabilidad se basa en que se han dado cuenta de que al bajar los salarios (pues la bajada de salarios en los empleados del sector público tiene un efecto contagio en el mercado de trabajo) y disminuir las pensiones, aumenta la productividad. ¡Mierda!, ya sabía yo que lo iban a descubrir tarde o temprano: si bajamos los salarios, el patrón gana más. Espero que tarden un poco más en darse cuenta de que si no cobramos nada, el patrón gana aún más. Ante esta verdad absoluta poco tengo que decir, pero entonces… ¿qué sentido tiene un sistema que para funcionar tiene que hundir en la miseria a la mayoría de la población? Y aquí es donde viene la segunda parte de la tesis: un aumento de la productividad estimulará la economía y ésta es la única forma de poder salir de crisis y así podrán volver a aumentar los salarios. Estas tesis de marcado carácter neoliberal llevan más de dos décadas intentando convencer a las clases trabajadoras de todo el mundo de que conforme menores sean los derechos y garantías laborales y más desregulación fiscal y financiera exista, es decir, cuanto más abiertos y flexibles sean los mercados nacionales, más probabilidad existe de que aumente la economía y también los salarios. Os dejo a continuación unas gráficas que lejos de haber sido realizadas por la organización de izquierdas a la que pertenezco, ha sido elaborada por una organización poco sospechosa de tener nada que ver conmigo en lo ideológico (Fuente: OECD Employment Outlook, 2007). Deténganse unos minutos en ellas y traten de comprenderlas.

Una vez comprendido el reverso de la lógica neoliberal, es decir, que lejos de aumentar, los salarios más altos son aquellos que pertenecen a países con unos restos de estado social mayores, y por tanto en aquellos en los que el programa neoliberal ha sido implementado en menor medida, comprenderemos porque el FMI, que hoy aconseja a Zapatero, era el mismo consejero de la Argentina del corralito, y en general el responsable de haber hundido en la miseria a casi todos los países de Latinoamérica y Asia. Por tanto, lejos de hacerse pasar por neutras o técnicas, las medidas que el gobierno pone sobre la mesa rebosan ideología neoliberal por los cuatro costados, máxime cuando ni tan siquiera vienen acompañadas por medidas de redistribución de la riqueza (el estado español es uno de los que menor carga fiscal posee sobre las rentas más altas). El plan de ajuste, es por tanto una exigencia de aquellas clases sociales que una vez salvadas de la bancarrota con dinero público, pretenden girar la tuerca de la explotación laboral, bajo amenaza de no financiar el agujero generado por salvarles el culo. En pocas palabras: nos chantajean con nuestro propio dinero. No hay, por tanto, salida dentro del sistema. No existe ya la posibilidad de crear una alternativa de estado social dentro de un sistema capitalista en el que las clases dominantes se sienten sin rival alguno. La responsabilidad a la que se refieren los medios será con otros, pero no con las clases populares.

SE BUSCA TRABAJADOR PARA SALVAR BANQUERO. Zapatero et al. (2010) Parte II

La clase trabajadora en el estado español está más que exprimida. Según el mismo informe anterior de la OECD, somos el único estado desarrollado en el que los salarios reales han disminuido en el último periodo de crecimiento económico. Es decir, que aunque en el periodo de 1995 a 2005, la cantidad de salario que venía en nuestras nóminas crecía, el ritmo de crecimiento era, gracias a la magia de la manida moderación salarial, menor que el crecimiento del IPC, por lo que perdíamos poder adquisitivo. Con un salario nominal mayor teníamos menor capacidad de compra año tras año, y la vivienda ha sido un ejemplo paradigmático. La justificación de la moderación salarial en el periodo de mayor crecimiento económico de la historia era la de no afectar la productividad. Vemos que el pretexto poco ha cambiado: pero ahora no se trata de moderar el salario, sino de reducirlo. El descaro del gobierno socialista no tiene límite. Hoy Zapatero es el mayor baluarte de la patronal y de los mercados. No sé qué pensará el 90% restante de la población.

Pensionistas, trabajadores de la función pública, empleadas y empleados del hogar, pre-mamas y pre-papas parecen ser los culpables de la crisis. Mientras tanto, especuladores, banqueros y grandes empresarios cuentan sus pingues beneficios tostando sus pieles en Puerto Banus. Y es que en el peor año de la crisis, mientras más de cuatro millones de trabajadores y trabajadoras conocían el infierno del paro, las grandes fortunas del estado aumentaban sus beneficios en un 27% (ref).

Estas son las medidas del partido socialista: responsables, valientes, … son neutras, anodinas, de carácter técnico, había que hacerlas, no quedaba otra, …  dejemos la ideología a un lado, no pensemos que podemos construir otra esperanza … pero, cuando es la clase trabajadora quien paga con pérdidas salariales el crecimiento económico … cuando también es la clase trabajadora quien paga con su salario las pérdidas de los especuladores en momentos de crisis … ¿a qué estamos esperando para la huelga general? ¿A que estamos esperando para poner contra las cuerdas las medidas del fracasado FMI, de la Europa del Capital y del conservadurismo del PSOE? Ahora nos duelen nuestros salarios, nuestras pensiones, nuestras garantías sociales. A ellos, los responsables de la crisis, no les duele nada. Intentemos que se retuerzan de agonía en algo que es de recibo: pagando ellos con sus beneficios intocables la crisis que ellos mismos han originado.