Rosa Luxemburgo (1871-1919): 90 años del asesinato de una revolucionaria

rosa-luxemburgPublicado en Corriente Alterna (febrero 2009)

Escrito por Mariona Ferrer Fons

El 15 de enero de 1919 asesinaron en Berlín a Rosa Luxemburg, sin duda, una de las pensadoras, activistas y militantes marxistas más importantes de la historia. Rosa fue brutalmente asesinada en manos de unos sicarios, oficiales del ejército del gobierno contrarrevolucionario de la socialdemocracia alemana del momento. Tenía 48 años y una larga vida de lucha coherente y comprometida. Una mujer revolucionaria capaz de combinar la capacidad teórica y la práctica política con una singularidad propia en un contexto en que dominaba el liderazgo político masculino. Esto último es importante recordarlo. Rosa fue una precursora en la lucha política como mujer. Quizás no fue una luchadora feminista en el sentido más tradicional (ella priorizaba la lucha de clases) pero tuvo el mérito de navegar, y a menudo a contracorriente, en una época en que los hombres dominaban los discursos y las estrategias políticas.

Vida y características personales

Nació en 1871 en una Polonia bajo la dominación del imperio ruso del zar, en el seno de una familia culta judía. Era una excelente estudiante pero, ya de niña y adolescente, empezó a distinguirse por rebelarse y enfrentarse contra la autoridad. A los 16 años entró a militar en el partido revolucionario Proletariat y, a los 18, huyó de Polonia por la represión y el riesgo de ser encarcelada. De Polonia pasó a ser una estudiante universitaria y activista en Zúrich. En este periodo conoció a quien se convertirá en su compañero sentimental y de militancia durante años: Leo Jogiches (que también murió asesinato posteriormente). Ya de bien joven, se convierte en una de los líderes del Partido Socialista Revolucionario de Polonia. En 1897 defiende su tesis doctoral, El desarrollo industrial en Polonia, siguiendo el enfoque metodológico del materialismo histórico. En 1898 se trasladó a vivir a Alemania entrando a formar parte del partido socialista alemán. Aunque hará estancias en otros países, Alemania se convierte en su lugar de referencia y de militancia política hasta su muerte. Para ello, no dudó en adoptar la ciudadanía alemana a través de un matrimonio de conveniencia (como polaca podía no obtener la residencia). Rosa se caracterizó por una gran inteligencia y una enorme curiosidad vital, por su carácter rebelde y su valentía. Tenía grandes dotes de oratoria y de dialéctica, combinando la formación, la docencia y la capacidad de análisis marxista con una activa militancia política. Por otra parte, era muy crítica en el seno de los diversos colectivos/partidos en que estuvo militando, ganándose el respeto pero también los recelos de muchos de sus compañeros.

El pensamiento político

Rosa vivió toda su vida dedicada por completo a la lucha por la revolución socialista, que para ella era una necesidad histórica en términos dialécticos. Aquí nos centraremos en algunos aspectos de su pensamiento político (obviamente, la selección no deja de ser arbitraria). Primero, en cuanto a la cuestión nacional, Rosa pensaba que mientras existiese la dominación del capitalismo no tenía sentido la autodeterminación de los pueblos, pues continuarían teniendo el poder las clases dominantes. En palabras suyas, “mientras existan los estados capitalistas, mientras la política mundial imperialista determine y configure la vida interna y externa de los estados, el derecho a la autodeterminación nacional no tendrá nada que ver con su práctica, ni en la guerra, ni en la paz”. Si bien es cierto que en alguna resolución de la II Internacional votó a favor del derecho de la autodeterminación, nunca fue este un elemento vertebrador de su discurso (aquí entró en conflicto dialéctico con el mismo Lenin).

En segundo lugar, se posicionó fuertemente en contra del revisionismo teórico que se observaba en ciertas prácticas del parlamentarismo y del sindicalismo de la socialdemocracia alemana. Como réplica a las posturas lideradas por Bernstein, en qué se defendía la necesidad de reformas sociales dejando de lado tanto el socialismo como la revolución, en 1899 escribió ¿Reforma social o revolución?, donde realiza una critica radical al abandono de los objetivos revolucionarios de un sector de la socialdemocracia. Esta obra le comporta el reconocimiento del círculo intelectual teórico marxista de la época, pero también implica el inicio de odios y recelos hacia ella de sectores importantes de la socialdemocracia alemana (Rosa acabará abandonando el partido años después, y creará la Lliga Espartaquista antes de su asesinato orquestado por el gobierno socialdemócrata en el contexto de la revolución alemana del invierno de 1918).

El tercer elemento primordial de su cuerpo teórico y militancia es la lucha contra el imperialismo y el militarismo como herramientas de reproducción del capitalismo. Rosa, en el congreso de 1907 de la II Internacional en Stuttgart, ya se pronunció claramente contra el imperialismo y la amenaza de la guerra imperialista (que estalló en 1914). Para ella, la lucha contra la guerra y la carrera armamentística era inseparable de la lucha por el socialismo. Los ejércitos, consideraba, son herramientas de control social de las clases dominantes que quieren conseguir la expansión territorial que facilite la acumulación capitalista y disponer de un mecanismo destinado a perpetuar la opresión y el control del pueblo.

Un punto de inflexión será, al inicio de la I Guerra Mundial, la votación a favor de los créditos militares por parte de la fracción socialista en el parlamento alemán. Había una minoría de diputados socialistas en contra (como Karl Liebknecht, otro líder espartaquista que murió asesinado con Rosa), pero se impuso la disciplina de partido. La renuncia de la socialdemocracia alemana y de otros partidos socialistas (con excepciones como los serbios y los rusos bolcheviques) significaba la victoria del nacionalismo frente el movimiento internacionalista y la crisis de la II Internacional que, de hecho, se disuelve en 1916. Rosa mostrará una crítica encarnizada contra la I Guerra Mundial y pedirá la desobediencia masiva. Se la acusará de incitar a los militares a desobedecer a sus jefes y, entre 1915-1918, pasará largas temporadas encarcelada. En 1916 escribe La crisis de la socialdemocracia, firmado por el seudónimo de Junius, donde denunciará otra consecuencia de la guerra: la desaparición masiva del proletariado europeo.

En cuanto a la organización del partido de la clase obrera, Rosa defendía la primacía del partido respecto del sindicato (en contraposición a las teorías de la igualdad de derechos entre partidos y sindicatos). Según ella, el partido representa los intereses de la clase obrera en su conjunto, mientras que los sindicatos sólo representan los intereses inmediatos de los grupos organizados del movimiento obrero.
Otro aspecto de su pensamiento era la relevancia que le daba a la huelga de masas como la nueva forma de acción revolucionaria. Para Rosa, la solución práctica contra el reformismo se podía observar en la Revolución Rusa de 1905, en la que se utiliza la huelga de masas de forma generalizada. En 1906 escribe Huelga de masas, partido y sindicatos, en que sitúa la huelga, como nueva forma de lucha proletaria. Rosa consideraba que cuando los y las trabajadoras hacen huelga aprenden más políticamente y son actores de su lucha.

Rosa fue una auténtica revolucionaria, al 100%, como opción integral de vida. Fruto de un tiempo histórico particular, pero, sin duda, una referente de lucha política que tendríamos que recuperar para el siglo XXI

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: