EL CAMBIO CLIMÁTICO ENFRENTA A ULTRANEOLIBERALES Y NEOKEYNESIANOS

img007El próximo 8 de marzo tendrá lugar en Nueva York una cumbre de negacionistas del cambio climático encabezada por el insigne Don José María Aznar. Y es lógico que una persona que nos dijo la verdad en la guerra de Iraq y en el atentado del 11-M, revista de credibilidad esta cumbre internacional de expertos en negar que el cambio climático ha sido acelerado por la actividad humana y que nos empuja a una crisis ecológica sin precedentes en la vida del hombre y la mujer contemporáneos.

Junto a Aznar aparecen científicos respetables que aportan credibilidad al cartel y cuyas objeciones lógicas veremos más adelante. Pero al intentar acceder a algún contenido de dicha cumbre, uno se encuentra con una sorpresa inesperada que desvela el gran secreto de esta reunión de expertos unos y no tan expertos otros (1). Mientras tachan de alarmistas a la gran mayoría de científicos y al conjunto entero del movimiento ecologista, vemos que a modo de introducción se asevera lo siguiente y en este orden: 1- Los gobiernos para paliar el supuesto cambio climático pondrán impuestos, retirando así cientos de billones de dólares de la actividad económica; 2- Esto supone unos 3.372 dólares por familia y año, lo que destruirá 2,4 millones de puestos de trabajo, doblará el precio de la electricidad y hará que las fábricas se tengan que ir a China e India donde la energía será más barata y hay una menor regulación ambiental; 3- Billones de dólares de los contribuyentes irán a parar a grupos ecologistas radicales quienes los usarán para sus acciones contra la tecnología y el mundo de los negocios (¡léanlo ustedes mismos, por favor, no tiene desperdicio!).

Elaborar semejante profecía del fin del mundo no parece ser el mejor argumento si lo que uno pretende es contrarrestar el supuesto alarmismo de quienes “profetizan” el cambio climático. El miedo a la subida de impuestos como primer axioma de los negacionistas parece más bien un miedo del ultra-liberalismo que del autoproclamado mundo herético de la ciencia. Un ultra-liberalalismo a quien le preocupan las deslocalizaciones de empresas sólo cuando éstas huyen por motivos de tasas ecológicas, ya que cuando lo hacen por diferencias salariales entre los países centrales y los dependientes, no sólo no le preocupa, sino que hace todo lo posible porque así ocurra. Lo de los estados subvencionando a los ecologistas come-niños me parece algo salido de las anti-utopías más brillantes, ante la cual las obras tanto de Huxley como de Orwell hubieran quedado en simples cuentos para niños. Ya, nada más comenzar, uno se da cuenta de que los axiomas sobre los que se asienta esta cumbre nada tienen que ver con el debate científico y mucho con la penúltima bravuconada de los sectores más ideológicamente conservadores del neoliberalismo que, reclamando al reverendo Paley, hacen una exhibición de fuerza.

La cumbre insiste en que la comunidad científica se encuentra profundamente dividida ante las causas y consecuencias del cambio climático, y describe un panorama en que los estados están atemorizados por beligerantes grupos ecologistas. Se hace mención a unas supuestas estadísticas que no referencia y que describen un escenario en el mundo de la ciencia en el que los investigadores que creen que el cambio climático es una crisis son minoría. En otras palabras, los científicos que han elaborado los cuatro informes y el último avance del quinto del Panel Internacional sobre el Cambio Climático (siglas en inglés IPCC) mienten o no dicen toda la verdad. A cualquiera en su sano juicio le costaría creer la disparatada capacidad que supuestamente poseen los ecologistas para poner contra las cuerdas a la economía de mercado. Si eso fuera cierto, creo que nos queda mucho por aprender de ellos a quienes estamos ansiosos por poner contra las cuerdas y asestar el último golpe al capitalismo. Pero uno podría pensar con buen criterio: si los científicos negacionistas del origen antropogénico del cambio climático son mayoría ¿por qué las sociedades científicas no organizan un simposio o congreso temático? (2) Lejos de ello, el primer congreso de este tipo es organizado por una sociedad, la Herthland Institute, que nada tiene que ver con el mundo oficial de la ciencia, ya que tiene como misión explícita “descubrir, desarrollar y conocer soluciones de libre mercado a los problemas sociales y económicos”. Dicho esto, uno no puede más que dudar del calado científico de tal evento y de las supuestas estadísticas que aseguran que los “seguidores” del cambio climático son una minoría exacerbada. El motivo, por tanto, de tal encuentro no es otro que el de desacreditar el hecho del cambio climático para poner freno a las tibias regulaciones estatales que tienen que ver con el protocolo de Kioto. Científicos de calado se prestan a ello, en pro del proselitismo neoliberal.

Las críticas científicas, por otro lado, se centran fundamentalmente en dos cuestiones: 1) los errores derivados de la supuesta sobrevaloración del CO2 como gas de efecto invernadero y la subestimación de los aerosoles como reflectantes de la luz solar y 2) la incertidumbre que rodea la viabilidad de los modelos que predicen los futuros escenarios de cambio climático. Ambas dudas son lícitas en el campo de la investigación, pero para nada son argumentos que nieguen el hecho del cambio climático y de su aceleración como consecuencia de la actividad humana, de la misma manera que las críticas lógicas hechas a la teoría neodarwinista no hacen caer la balanza del lado del creacionismo científico negando así el hecho evolutivo. Cualquier hecho está teorizado por una teoría o teorías científicas, entre las que existe siempre un debate científico que en ocasiones, pudiendo negar la teoría total o parcialmente, no tienen porqué negar el hecho. De la misma manera que los tribunales de Kansas trataron de retirar la Evolución de los currículos docentes, utilizando para ello las críticas al ultra-adaptacionismo neodarwinista de los 80´, ahora son los negacionistas del cambio climático quienes utilizando las críticas de la ciencia tratan de retirar el cambio climático de las agendas políticas de los estados.

El cambio climático es un hecho. Su aceleración por parte de la actividad humana también lo es y es la magnitud de esto último lo que está a debate. Los modelos matemáticos que auguran futuros escenarios poseen como cualquier modelo una incertidumbre, debido fundamentalmente a que los procesos naturales no se pueden predeterminar de antemano. Dicho esto, los estados que asumen el cambio climático siempre trabajan con el mejor de los escenarios posibles. Hace unos años escuché que a eso se le podría llamar la hipótesis de la ruleta rusa: cuando uno coge un revólver y aprieta el gatillo sobre su sien, generalmente espera/necesita que no le toque la bala. Pues eso es lo que ocurre con los estados capitalistas: la economía de mercado ofrece tan poco margen de acción, que no queda otra que asumir el más permisivo de los escenarios posibles, con la esperanza de que no nos toque la bala, ya que sobre las grandes decisiones económicas no suele/puede decidir la “democracia”. Los estados capitalistas a la hora de hacerle frente al cambio climático hay que pensarlos como un dinosaurio pesado incapaz de articular una respuesta rápida frente a una situación de urgencia que no sea salvar las cuentas de la clase burguesa (lo único que ha hecho posible que los estados europeos se saltasen el tratado de estabilidad). Máxime cuando dentro de la intelectualidad burguesa existen resistencias en aceptar hechos que pueden poner sobre la mesa, de nuevo, la necesidad de un intervencionismo estatal explícito.

(1) http://www.heartland.org/events/NewYork09/background.html

(2) Aclaración: me refiero a congresos mostrando evidencias en contra de lo publicado en los informes del IPCC, es decir, en la línea de este “congreso”, pero realizado seriamente por una sociedad científica.

LA ONU PIDE AL GOBIERNO ESPAÑOL MÁS GARANTÍAS PARA LIMITAR EL DERECHO A LA PARTICIPACIÓN POLÍTICA

Para comprender un poco el estado de excepción política que ocurre en Euskal Herria, pego esta noticia que enlaza con el informe de la Naciones Unidas sobre el seguimiento de los derechos humanos en el estado español. A la ONU la podemos, con mucho criterio, acusar de muchas cosas. Entre estas cosas no se encuentra la de ser sospechosa de ser de extrema izquierda.

Noticia tomada de Kaos en la red

Es inaceptable dice, que se prohíban “agrupaciones que se han creado con el único fin de presentarse a las elecciones y de cuyas actuaciones anteriores, en consecuencia, no se tiene prueba alguna”,

La ONU pide al Gobierno español más garantías para limitar el derecho a la participación política

El Relator Especial de la ONU sobre la promoción y la protección de los derechos humanos y las libertades fundamentales en la lucha contra el terrorismo, Martin Scheinin, ha hecho público un informe en el que pide al Gobierno español más garantías procesales a la hora de excluir a determinadas candidaturas de la participación en las elecciones, a la vez que expresa su preocupación por las denuncias de torturas realizadas en periodo de incomunicación.

  • Informe íntegro
  • 05/02/2009 14:09:00

    NUEVA YORK-. Martin Scheinin ha recogido en un informe de 26 páginas la conclusiones de la visita que realizó del 7 al 14 de mayo al Estado español y a Euskal Herria a fin de evaluar si las medidas “antiterroristas” adoptadas por el Gobierno español afectan a los derechos humanos.

    El Relator Especial de la ONU sobre la promoción y la protección de los derechos humanos y las libertades fundamentales en la lucha contra el terrorismo llega a la conclusión de que “ciertas definiciones jurídicas de los delitos de terrorismo no respetan plenamente el principio de legalidad, expresa su preocupacion por las “alegaciones de tortura y otros malos tratos” realizados por los detenidos en régimen de incomunicación”, y recomienda una serie de actuaciones para que las medidas “antiterroristas sean plenamente compatibles con las normas internacionales de derechos humanos”.

    Entre las recomendaciones, además de las referidas a la definición y a las normas relativas a los delitos de “terrorismo”, Scheinin aconseja al Gobierno español que la ilegalización de una organización se realice “en el marco de un respeto irreprochable de las condiciones requeridas para restringir la libertad de asociación y de expresión” y destaca que las medidas que pueda adoptar el Estado para limitar el derecho a la participación política “deben ser de carácter estrictamente excepcional y estar previstas en la ley”.

    Así, el Relator Especial propugna “mecanismos jurisdiccionales que ofrezcan las garantías procesales más rigurosas a los destinatarios de decisiones judiciales encaminadas a excluir de la participación en las elecciones a determinados candidatos por considerarles vinculados a partidos políticos ilegalizados por sus conexiones con una organización terrorista”.

    Audiencia Nacional, incomunicación, tortura

    Scheinin considera que “ello reviste especial importancia cuando se trata de agrupaciones que se han creado con el único fin de presentarse a las elecciones y de cuyas actuaciones anteriores, en consecuencia, no se tiene prueba alguna”.

    Otra de las recomendaciones que hace el representante de la ONU se refiere a la Audiencia Nacional. PIde al Gobierno español que “considere la posibilidad de trasladar la competencia para los delitos de terrorismo a los tribunales ordinarios, en lugar de reservarla a un solo tribunal central especializado, la Audiencia Nacional”.

    Igualmente, recomienda al Estado que reduzca el recurso a la prisión provisional en los casos asociados a la “noción de terrorismo”, pide la “completa erradicación de la detención incomunicada, que se apliquen “sistemáticamente” medidas de prevención de la tortura y malos tratos, y que siempre que “haya motivos para creer que se han infligido malos tratos, se proceda a una investigación pronta, independiente, imparcial y completa y se lleve ante la justicia a los autores de esas infracciones”.

    Rosa Luxemburgo (1871-1919): 90 años del asesinato de una revolucionaria

    rosa-luxemburgPublicado en Corriente Alterna (febrero 2009)

    Escrito por Mariona Ferrer Fons

    El 15 de enero de 1919 asesinaron en Berlín a Rosa Luxemburg, sin duda, una de las pensadoras, activistas y militantes marxistas más importantes de la historia. Rosa fue brutalmente asesinada en manos de unos sicarios, oficiales del ejército del gobierno contrarrevolucionario de la socialdemocracia alemana del momento. Tenía 48 años y una larga vida de lucha coherente y comprometida. Una mujer revolucionaria capaz de combinar la capacidad teórica y la práctica política con una singularidad propia en un contexto en que dominaba el liderazgo político masculino. Esto último es importante recordarlo. Rosa fue una precursora en la lucha política como mujer. Quizás no fue una luchadora feminista en el sentido más tradicional (ella priorizaba la lucha de clases) pero tuvo el mérito de navegar, y a menudo a contracorriente, en una época en que los hombres dominaban los discursos y las estrategias políticas.

    Vida y características personales

    Nació en 1871 en una Polonia bajo la dominación del imperio ruso del zar, en el seno de una familia culta judía. Era una excelente estudiante pero, ya de niña y adolescente, empezó a distinguirse por rebelarse y enfrentarse contra la autoridad. A los 16 años entró a militar en el partido revolucionario Proletariat y, a los 18, huyó de Polonia por la represión y el riesgo de ser encarcelada. De Polonia pasó a ser una estudiante universitaria y activista en Zúrich. En este periodo conoció a quien se convertirá en su compañero sentimental y de militancia durante años: Leo Jogiches (que también murió asesinato posteriormente). Ya de bien joven, se convierte en una de los líderes del Partido Socialista Revolucionario de Polonia. En 1897 defiende su tesis doctoral, El desarrollo industrial en Polonia, siguiendo el enfoque metodológico del materialismo histórico. En 1898 se trasladó a vivir a Alemania entrando a formar parte del partido socialista alemán. Aunque hará estancias en otros países, Alemania se convierte en su lugar de referencia y de militancia política hasta su muerte. Para ello, no dudó en adoptar la ciudadanía alemana a través de un matrimonio de conveniencia (como polaca podía no obtener la residencia). Rosa se caracterizó por una gran inteligencia y una enorme curiosidad vital, por su carácter rebelde y su valentía. Tenía grandes dotes de oratoria y de dialéctica, combinando la formación, la docencia y la capacidad de análisis marxista con una activa militancia política. Por otra parte, era muy crítica en el seno de los diversos colectivos/partidos en que estuvo militando, ganándose el respeto pero también los recelos de muchos de sus compañeros.

    El pensamiento político

    Rosa vivió toda su vida dedicada por completo a la lucha por la revolución socialista, que para ella era una necesidad histórica en términos dialécticos. Aquí nos centraremos en algunos aspectos de su pensamiento político (obviamente, la selección no deja de ser arbitraria). Primero, en cuanto a la cuestión nacional, Rosa pensaba que mientras existiese la dominación del capitalismo no tenía sentido la autodeterminación de los pueblos, pues continuarían teniendo el poder las clases dominantes. En palabras suyas, “mientras existan los estados capitalistas, mientras la política mundial imperialista determine y configure la vida interna y externa de los estados, el derecho a la autodeterminación nacional no tendrá nada que ver con su práctica, ni en la guerra, ni en la paz”. Si bien es cierto que en alguna resolución de la II Internacional votó a favor del derecho de la autodeterminación, nunca fue este un elemento vertebrador de su discurso (aquí entró en conflicto dialéctico con el mismo Lenin).

    En segundo lugar, se posicionó fuertemente en contra del revisionismo teórico que se observaba en ciertas prácticas del parlamentarismo y del sindicalismo de la socialdemocracia alemana. Como réplica a las posturas lideradas por Bernstein, en qué se defendía la necesidad de reformas sociales dejando de lado tanto el socialismo como la revolución, en 1899 escribió ¿Reforma social o revolución?, donde realiza una critica radical al abandono de los objetivos revolucionarios de un sector de la socialdemocracia. Esta obra le comporta el reconocimiento del círculo intelectual teórico marxista de la época, pero también implica el inicio de odios y recelos hacia ella de sectores importantes de la socialdemocracia alemana (Rosa acabará abandonando el partido años después, y creará la Lliga Espartaquista antes de su asesinato orquestado por el gobierno socialdemócrata en el contexto de la revolución alemana del invierno de 1918).

    El tercer elemento primordial de su cuerpo teórico y militancia es la lucha contra el imperialismo y el militarismo como herramientas de reproducción del capitalismo. Rosa, en el congreso de 1907 de la II Internacional en Stuttgart, ya se pronunció claramente contra el imperialismo y la amenaza de la guerra imperialista (que estalló en 1914). Para ella, la lucha contra la guerra y la carrera armamentística era inseparable de la lucha por el socialismo. Los ejércitos, consideraba, son herramientas de control social de las clases dominantes que quieren conseguir la expansión territorial que facilite la acumulación capitalista y disponer de un mecanismo destinado a perpetuar la opresión y el control del pueblo.

    Un punto de inflexión será, al inicio de la I Guerra Mundial, la votación a favor de los créditos militares por parte de la fracción socialista en el parlamento alemán. Había una minoría de diputados socialistas en contra (como Karl Liebknecht, otro líder espartaquista que murió asesinado con Rosa), pero se impuso la disciplina de partido. La renuncia de la socialdemocracia alemana y de otros partidos socialistas (con excepciones como los serbios y los rusos bolcheviques) significaba la victoria del nacionalismo frente el movimiento internacionalista y la crisis de la II Internacional que, de hecho, se disuelve en 1916. Rosa mostrará una crítica encarnizada contra la I Guerra Mundial y pedirá la desobediencia masiva. Se la acusará de incitar a los militares a desobedecer a sus jefes y, entre 1915-1918, pasará largas temporadas encarcelada. En 1916 escribe La crisis de la socialdemocracia, firmado por el seudónimo de Junius, donde denunciará otra consecuencia de la guerra: la desaparición masiva del proletariado europeo.

    En cuanto a la organización del partido de la clase obrera, Rosa defendía la primacía del partido respecto del sindicato (en contraposición a las teorías de la igualdad de derechos entre partidos y sindicatos). Según ella, el partido representa los intereses de la clase obrera en su conjunto, mientras que los sindicatos sólo representan los intereses inmediatos de los grupos organizados del movimiento obrero.
    Otro aspecto de su pensamiento era la relevancia que le daba a la huelga de masas como la nueva forma de acción revolucionaria. Para Rosa, la solución práctica contra el reformismo se podía observar en la Revolución Rusa de 1905, en la que se utiliza la huelga de masas de forma generalizada. En 1906 escribe Huelga de masas, partido y sindicatos, en que sitúa la huelga, como nueva forma de lucha proletaria. Rosa consideraba que cuando los y las trabajadoras hacen huelga aprenden más políticamente y son actores de su lucha.

    Rosa fue una auténtica revolucionaria, al 100%, como opción integral de vida. Fruto de un tiempo histórico particular, pero, sin duda, una referente de lucha política que tendríamos que recuperar para el siglo XXI

    ¡MANOS ARRIBA, ESTO ES LA REVOLUCIÓN MUNDIAL!

    caricatura-valleAyer mi amigo Jesús y yo decidimos hacer la revolución mundial porque ya estábamos hartos de tanta leche. El plan va a ser muy sencillo: los dos nos vamos a presentar en el palacio de la Moncloa con unas bayonetas, a fin de acojonar un poco con ese pincho que tienen y así imponer nuestra voluntad por la fuerza, y le vamos a decir al guarda jurado de la puerta: “¡Manos arriba, esto es la Revolución!” Posteriormente yo he estado pensando que lo mejor sería añadir el adjetivo de “mundial” de forma que la frase clave quede de la siguiente manera: “¡Manos arriba, esto es la Revolución Mundial”. Es mucha la responsabilidad que tenemos para con el proletariado internacional, de forma que de un solo golpe podremos asestar el toque definitivo al capitalismo a escala planetaria.

    Evidentemente el plan es más complejo de lo que parece a simple vista. Hay algún secreto con el cual estamos listos para un posible plan B: las bayonetas van a ir cargadas. Pero no se lo digáis al guarda jurado de la Moncloa que igual se asusta el hombre. Esto, sin duda, será el golpe de efecto que la Revolución necesita para instalarse definitivamente sobre la faz de la Tierra.

    Si, por un casual, los aparatos represivos del Estado nos rodeasen, les advertiremos que están ante el proletariado internacional y les pediremos que se rindan a la mayor brevedad posible o asuman las consecuencias. Si con la advertencia no bastase, les daremos una segunda oportunidad debido a que finalmente consideramos que ellos también son clase obrera, malograda, y nuestros corazones están henchidos de humanismo y condescendencia para con nuestros congéneres. De forma que tenemos preparado un texto con unos versos finales de Machado monísimos, ante los cuales quedarán afligidos y no tendrán otra opción que sumarse a las filas de la Revolución proletaria.

    Una vez tomado el poder, enviaremos un buro-fax a todos los burgueses del mundo (buscaremos en la B de las Páginas Amarillas) y les diremos que ya no existen como clase, que se vayan de este planeta o que se pongan a trabajar inmediatamente. De esta forma, el Socialismo comenzará a instaurarse en toda la Tierra quedando así inaugurada la era de la Humanidad. Bien, ya sólo nos queda ponernos de acuerdo en el día y la hora porque es que yo tengo la agenda apretadísima. Ya le he dicho a Jesús que la Revolución la tenemos que hacer de lunes a viernes, porque yo los fines de semana salgo.

    Quería hacer una historia esperpéntica. En un principio pensé en un lugar en que la gente se empobrecía y en lugar de repartirse el dinero del fisco se lo daban a los bancos, quienes posteriormente se lo vendían a aquellos que pudieran demostrar que no les hacía falta. Pensé que en ese lugar, tal vez, después de toda una década de ganancias record por la construcción de casas principalmente, los ricos almacenaron el botín en las Islas Caimán mientras el resto de la gente no podía tener una casa y ofrecía su salario de por vida a esos mismos señores del frac, quienes hoy día nos pedirían limosna. Pero después pensé: “demasiado esperpéntico, no se la va a tragar nadie, mejor escribo la historia en la que Jesús y yo hacemos la Revolución Mundial”