LA SOCIALDEMOCRACIA EN EL FILO DE LA NAVAJA: LA INMIGRACIÓN

rosamarchitaEl 17 de septiembre se aprobó la reforma de la ley de extranjería con los votos del PSOE, CiU y CC.

El PSOE lo tiene complicado. Ante una crisis que pulveriza los contadores de parados, las tibias políticas sociales del gobierno que menor gasto social per capita tiene de la Europa de los 15 (países con rentas parecidas a las nuestras) no son más que un vacuo intento de echar tierra de por medio entre ellos y la cada vez más derecha del PP. Como ya hicieron los gobiernos fascistas en su momento (alemán, italiano y español), el Gobierno Zapatero culpa a los inmigrantes de la crisis y endurece las políticas de inmigración. En breve, respecto a inmigración, ésta es la opción que ofrece la progresía nacida de la transición modélica que, no por casualidad, ha dado lugar al estado menos social de los que hoy componen la comisión europea:

1-      Aumento de 40 a 60, de los días de retención en un CIE. Los CIEs (Centros de internamiento para exgtranjeros) se crean en 1985 y su finalidad es la de retener a las personas que se encuentran en situación irregular hasta su expulsión o repatriación. Aunque no son centros penitenciarios, poseen un régimen similar al carcelario, con la excepción de que quien se encuentra en su interior no ha cometido delito alguno, sino una falta administrativa (estar en situación irregular). Efectivamente, aunque muchas veces se han comparado con centros penitenciarios, lo cierto es que poseen más características en común con los limbos jurídicos tipo Guantánamo: 1) en el CIE no existe un régimen interno, 2) los retenidos no poseen protección judicial alguna, ya que son los propios “carceleros”, es decir la Dirección General de Policía, quienes monitorizan sus derechos, 3) Nadie, salvo la policía y los internos puede acceder al interior de un CIE, 4) el tratamiento es carcelario: vigilancia, revisión de los efectos personales, etc. 5) régimen estricto de visitas bajo la presencia física de un policía. El 29 de mayo de 2008 Zapatero decía tajantemente “Guantánamo no debe existir” . Pero claro, se refería a otro mucho más famoso. Nuestros Guantánamos, no sólo deben existir, sino que deben retener durante más tiempo a los inmigrantes.

2-      Para el reagrupamiento familiar se necesitaran 5 años de residencia en lugar del año existente hasta ahora. “Y sin política de conciliación, sin una política de conciliación decidida y eficaz, no es posible la igualdad en la familia. Sin política de conciliación las mujeres siempre salen perdiendo. Esta es la verdad y debemos reconocerlo los primeros, los hombres” Estas eran las palabras de nuestro querido presidente en la Conferencia de las Familas el 20 de enero de 2008. Y efectivamente la nueva reforma de la ley de extranjería ofrece realmente una nueva manera de solucionar el problema de la conciliación entre vida familiar y laboral, ya que si no hay familia, no hay nada que conciliar. Y es que si hay que hacer la cuadratura del círculo, lo mejor es borrar el círculo con una buena goma y dibujar sobre él un cuadrado.

3-      2 días después de aprobar esta aberrante ley, el presidente pronunció la siguientes palabras: “Sí, así afrontamos nosotros los momentos más difíciles … con un fuerte apuesta por la solidaridad … porque sabemos que, aún en un momento de recesión económica grave, la crisis no afecta por igual a unos que a otros. Hay algunos … que les afecta de una manera muy directa, muy grave y muy seria. Esos son a los que han de volcarse nuestras políticas y nuestras preocupaciones. Y cumplimos con ese compromiso de ser el partido que garantiza la cohesión social, la solidaridad y la estabilidad social en nuestro país.” Cabe recordar que la ley sube las multas a los inmigrantes en situación irregular de un máximo de 60.000 a un máximo de 100.000. Parece, por tanto, que el presidente no considera a los inmigrantes ilegales como sectores a cohesionar socialmente. Son ciudadanos sin derecho a ciudadanía, tal y como ocurría en las polis griegas con los esclavos. Y para hacer gala de la solidaridad y la estabilidad social, además ofrece la novedad de multar con hasta 10.000 euros a aquellas personas que ayuden o acojan a un inmigrante ilegal.

4-      No se reconoce el acceso a la educación no obligatoria. Es decir, que los inmigrantes que no tengan la residencia, no tendrán acceso ni al bachillerato ni a los ciclos superiores de FP ni a la universidad. Una excelente oportunidad para hacer de los ghettos sociales fábricas inagotables de trabajo no cualificado.

Una vez más, la retórica progresista del PSOE no pasa el examen de los hechos.

En un momento en que la inmigración es el caballo de batalla de la extrema derecha, el Gobierno pone sobre la mesa un endurecimiento de la política de inmigración que refuerza las tesis conservadoras de que la escasez de trabajo es debida a la competencia  entre trabajadores nativos y extranjeros. Mientras los inmigrantes sean los responsables del paro, nadie mirará a ese 468% más de Expedientes de Regulación de Empleo que las autoridades laborales  han aceptado este año respecto a 2008. Incapaz de enfrentarse a las clases que nos han llevado a la bancarrota, la socialdemocracia se ha metido en su propio callejón sin salida. Señala a los inmigrantes como los culpables de esta crisis. En Italia una reforma de extranjería similar ha sido llevada a cabo por una de las derechas más rancias de Europa (Berlusconi). El  mismo papel en el estado español ha sido reservado para los socialistas. Mientras, el sainete del partido obrero nos es representado sobre las mismas tablas en que Juan Carlos se disfraza de adalid de la libertad, Don Manuel de gran estratega de la democracia y Santi de crítico sagaz de la izquierda.

LA GRAN VICTORIA DEL PARTIDO SOCIALISTA

ZAPATERO_Y_GONZALEZEl domingo pasado el PSOE, ante más de 4 millones de parados que cobran menos subsidio y por menos tiempo debido a una reforma del gobierno González, obtuvo más de 6 millones de votos (38 %) en las elecciones al parlamento europeo. Y yo, cual iluso, me sigo sorprendiendo de la inmortalidad de la socialdemocracia.

Me gustaría hacer de éste un artículo sesudo, pero creo que va a tener más de pasión y de rabia que de detalle pormenorizado. Convengamos en poner un punto de inicio que no lo daré yo – un rojo proselitista ateo y para mal de todos los males, biólogo y del Cádiz- sino la propia OCDE (Organización de Estados Desarrollados), una organización para nada sospechosa de estar aupada por la extrema izquierda: en el último periodo de expansión económica las clases populares han perdido poder adquisitivo, mientras que las clases dominantes han obtenido beneficios record. Es más que evidente que esto no es casual. Que tiene su origen en la destrucción del llamado estado del bienestar que han dado lugar las reformas financieras, fiscales y laborales -amén de las privatizaciones- desarrolladas por los gobiernos desde los años 80 .

En todas estas contrarreformas, que nos han dejado a la mayoría de la población en la peor situación de los últimos 25 años, han tenido un papel central los sucesivos gobiernos socialistas. Así, las reformas laborales del gobierno González (92 y 94), o la del Gobierno ZP (2005), son las más duras en la historia de la era posfranquista, ya que son sin duda las que han permitido: la generalización de la precariedad laboral entre la juventud, la reducción de la prestación por desempleo que estamos sufriendo hoy ante una situación masiva de paro o el abaratamiento del despido. Reformas cuya “lógica” fue la de quitar el miedo al patrón a hacer contratos indefinidos, a contratar a jóvenes, o como dijo el mismo ministro Caldera “a despedir”. Habrá que señalar que existen otros miedos como el miedo a “quedarse sin empleo” o el de “no llegar a fin de mes”, otros miedos, los de la gente de a pié, que parecen no haberse tenido en cuenta jamás en ninguna reforma laboral. A esto hay que sumar las reformas fiscales que el PSOE ha implementado a favor de las rentas más altas, con la última novedad que ha sido la eliminación del impuesto de patrimonio, una supresión irrelevante para la mayoría de la población, pero a la que seguro que le estará muy agradecida la Duquesa de Alba. Todas estas reformas han contribuido a que las arcas estatales se sustenten progresivamente sobre las rentas más humildes, en una especie de Robin Hood a la inversa, un reparto social de la “riqueza” (pobreza) de los más humildes.

Sin duda, la derecha y los socialistas han sido dos grandes compañeros en este viaje a la aniquilación del Estado Social. Pero, precisamente la gran victoria del PSOE ha sido la de destruir las conquistas históricas de las mismas clases sobre las que se apoyaba. El PSOE sigue siendo para gran parte de las masas populares el partido de la izquierda, el que representa sus intereses frente a la derecha posfranquista. Y lo extraordinario es que esto es así a la par que los socialistas han sido imprescindibles en las contrarreformas que favorecían los intereses de las clases dominantes en detrimento de las clases populares. Esta es la cuadratura del círculo que ha sido capaz de realizar la socialdemocracia moderna. Esta es la gran victoria del Partido Socialista. Las formas por tanto, han de ser importantes para diferenciarse de la derecha: da igual cuánto destruyas siempre que lo hagas con una sonrisa en la boca. La derecha ha sido dura, cierto. Pero el papel del PSOE ha sido el de implementar las contrarreformas con las que la propia derecha se habría encontrado una oposición popular terrible. En ese sentido, los Botines, Florentinos y compañía habrán de estarles muy agradecidos a los socialistas, en tanto que han sido pieza clave en la consecución de sus intereses históricos.  La pregunta es ¿por cuánto tiempo más podrá sostener la socialdemocracia europea tal contradicción? ¿Hasta qué punto somos tontos quienes hemos sido tomados por tontos?

SOBRE LA UNIDAD EN LA IZQUIERDA. Apuntes para un debate

puno_en_altoEl debate sobre la unidad en la izquierda a veces se ha planteado en una lógica que enfrenta por un lado la situación real frente a una situación idílica que jamás ha ocurrido en la historia. Se presupone un ejército de Pancho Villa que sería deseable que caminara hacia la consolidación de un Ejército Rojo, fuerte y estructurado, como si las estructuras de la izquierda fueran ajenas a los procesos sociales. Ni siquiera en el momento en que por primera vez en la historia se consolidaba la primera gran victoria de la clase trabajadora que daba lugar al primer estado obrero del mundo, se dio tal unidad en la izquierda. Leyendo las primeras páginas de “Diez días que estremecieron el mundo” uno se percata inmediatamente de que la pluralidad respecto al número organizaciones obreras (independientemente de su influencia) era un claro síntoma del vigor y potencialidad de la clase trabajadora en vísperas de la revolución rusa. La unidad, por tanto, ha de clarificarse y contextualizarse. No existe unidad en el vacío o en el mundo de las ideas platónicas.

En primer lugar, en el contexto histórico actual es necesario delimitar el espacio de una hipotética unidad de la izquierda. Hablando de forma un poco más grosera en los términos, la izquierda, en tanto y en cuanto ha afrontado la contradicción que plantea la defensa de los intereses de la mayoría social viviendo en un sistema cuya lógica es la acumulación de capital de manos de una minoría social, presenta un panorama de división mucho mayor que las fuerzas políticas de la derecha. Tras la ofensiva neoliberal, la división es mayor si cabe. El viejo debate entre Reforma vs. Revolución vuelve con nuevos colores y nuevas contradicciones, planteando que la primera gran división dentro de la izquierda se da en cuestiones clave que tienen que ver con aceptar o no la gestión del sistema para unos o su co-gestión con el social liberalismo para otros. Vemos por tanto, que la unidad en la izquierda no es un concepto vacío sino que es algo lleno de contenido político, el mismo que delimita hoy día los proyectos del Partido Socialista Obrero Español  y de Izquierda Unida respecto del resto de fuerzas que se sitúan a la izquierda de los mismos.

En segundo lugar, hay que hablar de a qué nos referimos con aquello de unidad. ¿Un único partido? ¿Luchas unitarias? ¿Candidatura electoral única? De nuevo, el debate no se puede plantear como una cuestión de principios, porque el contexto pesa más que las ideas. La izquierda política no es un quiste aislado del entorno, sino que nace, vive y muere en él. ¿Cómo generar unidad ante un panorama de derrota general de la clase trabajadora? ¿A qué unidad podemos aludir cuando no se generan los necesarios marcos unitarios por la base entre las distintas fuerzas de la izquierda transformadora? ¿A qué victoria hacemos referencia como efecto fundador de un nuevo proceso constituyente? El nuevo sujeto político en Francia (NPA) no fue un decreto de su predecesor, la LCR. El proceso de construcción del NPA sólo puede entenderse desde las dinámicas de lucha originadas en los comités del NO a la Constitución Europea, que lograron una batalla unitaria seguida de la primera gran victoria de lo que podríamos llamar como la izquierda anti-neoliberal. La dinámica de lucha de las clases populares  generada desde entonces, con contundentes victorias como la del CPE, hace que el contexto sociopolítico al otro lado de los Pirineos no tenga nada que ver con el que aquí vivimos. Después llegó el tema de la delimitación en los términos en los que he mencionada más arriba. Por lo tanto, no cabe decretar desde arriba la unidad de la izquierda transformadora -véase el caso de las tres candidaturas de la izquierda revolucionaria en el estado español (IA, II y PCPE) a las elecciones europeas, amén de otras gentes- si antes no se han generado procesos de lucha amplios qua hayan sido capaces, no sólo de limar las asperezas en el día a día y dotarnos de un programa mínimo común, sino de reforzar la propia confianza entre las clases populares con una victoria que golpee de lleno en la psique de las y los de abajo.

Por lo tanto, la unidad de la izquierda no es un valor en sí, sino más bien algo que tiene un fuerte contenido político que hay que delimitar. No sólo hay un debate que señala el punto caliente del contenido (la cogestión del sistema), sino también del continente (partido, unidad en la lucha, candidatura, etc). Ambas cuestiones son inseparables del contexto sociopolítico. En cierta medida, evitando consideraciones deterministas, la fragmentación de la izquierda transformadora y, lo que es más, su escasa capacidad de intervención en la política general no son sino reflejo del estado de fragmentación y derrota general de la clase trabajadora, en tanto y en cuanto las organizaciones obreras son expresiones de ésta.

Somos muchos los y las que apostamos por la unidad de la izquierda radical en las luchas, pero a falta de dinámicas más amplias y victorias concretas, ésta unidad tiene los claros límites que refleja la correlación actual de fuerzas entre capital y trabajo. En nuestras manos está subvertir esta situación, cambiar la correlación de fuerzas y situarnos en un panorama más favorable en el que uno más uno no sea igual a cero.

TROTSKY Y LA VIOLENCIA INDIVIDUAL

trotskiA raiz de determinados artículos de opinión que han aparecido en los últimos meses criticando a determinadas opciones de la izquierda transformadora de no ser izquierda transformadora por no ejercer lo que algunos denominan como “violencia revolucionaria” cuando se refieren al terrorismo individual, he creído conveniente desempolvar un texto de León Trotski titulado “La posición marxista acerca del terrorismo individual” publicado en 1911. Concretamente el texto que cuelgo fue  re editado hace ya algunos años por la revista Laberinto.

A pesar de que entiendo que quien plantea tal trampa argumental, que se puede resumir en: “si no estáis en la cárcel, no sóis comunistas”, no posee hoy la capacidad de polarizar el debate en estos términos dentro de la enclenque izquierda transformadora, de la que Izquierda Anticapitalista se siente parte, he creído conveniente recuperar este texto por una razón muy sencilla: pensar de una manera política en el tema del terrorismo individual, en lugar de hacerlo desde el moralismo que nos llega desde otros intereses. Más que para ellos, lo hago para nosotros mismos.

La grandeza de los escritos políticos no está en el cómo fueron redactados, sino en cómo el análisis que va de lo general a lo concreto es capaz de abarcar el corazón de un problema de manera tal, que el propio escrito, salvo por el lésico coyuntural, permance cuasi-vigente mientras permanecen las contradicciones que le dieron vida. Este es el caso del presente texto. Pepe Gutiérrez dijo una vez que  a los grandes hay que releerlos constantemente, porque sus escritos cambian conforme cambia la realidad. El estado español del 2009 no es la Austria de 1911, sin embargo el texto es perfectamente comprensible desde una óptica marxista aquí y ahora, aunque el autor y nosotros tengamos coordenadas y conclusiones diferentes.

LA POSICIÓN MARXISTA ACERCA DEL TERRORISMO INDIVIDUAL

LA APARENTE INMUTABILIDAD DE IU

represionDesde una visión al principio muy intuitiva, un grupo de jóvenes que integró dentro del antiguo Espacio Alternativo, hoy Izquierda Anticapitalista, se resistió a integrar dentro de Izquierda Unida al considerar que su burocracia interna y sus acuerdos institucionales eran un muro que impedía el desarrollo de un izquierda combativa y revolucionaria que pudiera servir de herramienta política para la trasformación social. Fuera hacía frío, pero había más libertad de movimiento.

Fue creciendo tanto la pata de Espacio Alternativo externa a IU, que en uno de los Encuentros confederales se teorizaba sobre las patas externa e interna de la organización. Secciones regionales enteras se adherían al proyecto negando su entrada en IU y muchos jóvenes que integraban al Espacio no querían ni oír hablar de su participación en la coalición de la izquierda liderada por Frutos o por Llamazares. El acuerdo de la salida de IU como corriente interna al que se llegó en los V Encuentros confederales de noviembre de 2007 fue en realidad una constatación de esa dinámica, en la medida en la que sólo una minoría, aunque muy visible, del antiguo Espacio Alternativo integraba ya en IU. Parte de esa minoría estaba ya cansada y desesperanzada con la situación interna de Izquierda Unida. Todo este recorrido nos ha señalado que en la militancia de IU te encuentras de todo: desde lo peor hasta lo mejor, como en cualquier casa. Pero una organización, entendiendo sus discrepancias internas, se ha de criticar políticamente por lo que hace y no por la suma de las bondades-maldades de sus militantes. Y en ese quehacer comprendemos cuál es el rumbo del conjunto de la coalición y las prioridades políticas de su dirección.

Puesto que los procesos se encuentran en constante cambio, siempre es lícito repreguntarse las mismas preguntas que antaño, por lo que seguimos intentando contestar a la pregunta ¿puede hoy transformarse IU aún en un partido de ruptura con el capitalismo fiel a la clase trabajadora? A la luz de los hechos, parece que la cosa está complicada. La brutal represión de los mossos en Barcelona arroja luz sobre estos asuntos.

El día 18, los mossos entran en el rectorado de la Universidad de Barcelona a petición de un rector, amante de la libertad y cercano a la progresía pueril del PSC, y con el consentimiento del ex-comunista Joan Saura, conseyer de interior. Las dos brutales cargas que sucedieron al desalojo las conocemos por los medios. Hay que señalar que desde finales de la época franquista jamás la policía había entrado a un recinto universitario de la UB, lo que fue una victoria del movimiento estudiantil en la década de los 70. Las reacciones por parte del ámbito IU se hacen esperar. En primer lugar las juventudes de EUiA (IU en Catalunya) sacan un comunicado en el que no piden responsabilidades directas a Joan Saura. Acto seguido EUiA saca otro sin señalar responsables políticos.

Joan Saura, en una anodina declaración a la prensa, aduce algo así como errores técnicos en la carga policial. Por lo visto hay una represión “bien hecha” y otra “mal hecha” y para Saura, lo ocurrido fue un ejemplo de esto último. Willy Meyer condena la carga pero no exige responsabilidades políticas al conseyer de ICV ¿Por qué? Sólo las juventudes comunistas piden responsabilidades políticas al conseyer y la salida de la coalición del tripartito catalán. IU y PCE hacen mutis por el foro. Precisamente un día después de lo ocurrido, con una visión política “astutísima”, IU e ICV anuncian que finalmente irán juntos a las elecciones europeas. El cabeza de lista será el propio Willy Meyer, el mismo que se cuida mucho en señalar directamente a Saura y exigir su dimisión.

Los hechos de Barcelona son excepcionales por su brutalidad y por ser ordenados directamente por la progresía oficial catalana, que le arrebata una vez más el supuesto monopolio de la violencia de estado a la derecha, quien se frota las manos ante lo ocurrido. Los estudiantes, vecinos, turistas, niños y periodistas que pasaban por allí han aprendido a saber quién manda. Lo que para Saura sólo es un problema de selección, para gran parte de la izquierda no oficial es una ejemplificación de la lucha de clases, en la que sólo la clase dominante posee el arma de la violencia. IU reza para que el vendaval pase lo antes posible. Sus alianzas con la burocracia de ICV y con las instituciones catalanas pasan por encima de las tímidas alianzas con el movimiento estudiantil que cuestiona la mercantilización de la universidad pública. De mantener el discurso anti-sistema, el pacto IU-ICV será una aberración para la inteligencia de la clase trabajadora. La gravedad de los hechos no pone en duda siquiera el pacto ante las europeas, no existe un comunicado oficial de IU ni del propio PCE que exija la dimisión de Saura y la depuración de los responsables políticos y policiales, no se cuestionan siquiera la participación en el tripartito catalán. Entre los acuerdos políticos de IU con ICV no existe una perspectiva de la lucha de clases, sino únicamente los cálculos sobre el número de votos como si de una suma algebraica se tratase. La política electoral se separa y devora a la política transformadora por los propios intereses de quienes ostentan cargos públicos y dependen de un puñado de votos. Los y las jóvenes del antiguo Espacio Alternativo no andábamos tan equivocados en nuestras posiciones frente a IU.

A la izquierda de IU sigue haciendo mucho frio y el espacio que compartimos se ensancha como una vieja camisa. Los hechos de Barcelona indican que hace falta levantar un referente político de la izquierda de clase que se oponga al avance del “sálvese quien pueda” y de la derecha social. Ante un panorama desolador, es el momento de la autoconstrucción en lo político y de impulsar la unidad en las luchas. Después ya veremos.

¿AIRES DE REVUELTA?

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Escrito por intersecciones

Aún sobrevuelan los helicópteros la ciudad.  Ha sido un día intenso para el movimiento estudiantil y para la izquierda barcelonesa en general. Los estudiantes ocupando el rectorado de la UB desde hace cuatro meses eran despertados por los gritos y golpes de los Mossos d’Esquadra que llegaban para asestar un duro golpe al centro neurálgico del movimiento estudiantil catalán.

Los gritos, los golpes y la confusión se han prolongado a lo largo de la mañana, en la que los estudiantes veían como las fuerzas del “orden” cerraban la universidad y se llevaban a muchos detenidos. Las cámaras han mostrado de sobras la brutalidad que se ha utilizado para efectuar el desalojo. Lo que no sabemos aún es lo que ha pasado en los furgones: allí no hay cámaras ni ojo público. Pero amigos de detenidos han ido explicando a lo largo de la tarde que éstos han sido golpeados y torturados al llegar a las comisarías.

Tras varias acciones durante la primera mitad del día, el movimiento ha convocado una concentración en Plaça Universitat a las 8 de la tarde. Allá nos hemos juntado unas cinco mil personas pidiendo a gritos la dimisión de Saura y exigiendo la salida de los mossos de la universidad. Estábamos convencidos de que la manifestación sería “tranquila”. Bastante en evidencia se había puesto el Govern d’Entesa con la represión de la mañana como para volver a la carga en el puro centro de la ciudad y con una movilización de miles de personas. Pero hoy nada ha cuadrado y las cuentas nos han salido todas mal. Los Mossos han rodeado la manifestación y nos han impedido bajar por La Rambla. Allí ha habido la primera carga. Hemos virado entonces en Plaça Catalunya y nos hemos dirigido hacia Via Laietana pasando por el Carrer Fontanella. Se ha avanzado con rabia, con fuerza, con combatividad… La presencia de Mossos ha ido aumentando a medida que bajábamos hacia Plaça Sant Jaume y, un poco antes de Jaume I ha empezado la carga directa. Los Mossos, docenas y docenas, estaban fuera de sí. Han golpeado sin mirar a quién ni a dónde. Los porrazos se han multiplicado y han forzado a la mayoría de los manifestantes a meternos por los callejones del Born y del Gòtic. Una compañera de Revolta ha sido golpeada en la barriga y en la pierna.

A partir de entonces hemos estado donde ellos nos querían, ya que el escenario del juego se ha convertido en una ratonera y, a pesar de que cientos de personas, ya desperdigadas, hemos intentado avanzar hasta Pla de Palau, los furgones han recorrido las calles estrechas y han seguido golpeando. Cuando llegas ahí estás perdida, porque en esas calles no hay cámaras, ni testigos ni pruebas. Muchos negocios han comenzado a bajar sus persianas y algún que otro comerciante nos ha abierto la puerta para que pudiéramos protegernos. Mis compañeros y yo hemos acabado en un restaurante con varios estudiantes y, mientras nos sentábamos un momento, una joven ha empezado a gritar con rabia, casi con histeria, preguntando a todos y a nadie “si no nos dábamos cuenta de lo que está pasando en esta ciudad. Están torturando a estudiantes!”

Creo que no estábamos preparados para esto. Mentalmente quiero decir. A pesar de que la tensión ha ido subiendo durante los últimos meses, nunca pensé que el govern decidiría atajar por lo sano, por lo bruto, por lo fascista. Pensaba mientras buscábamos un bar alejado de los furgones que hay que ser gilipollas para repartir porrazos entre estudiantes jóvenes y gente no tan joven en el mero centro de Barcelona en un día como éste. ¿Realmente el govern había agotado todas sus posibilidades para llegar a una “solución” tan deslegitimadora? ¿para ponerse (de nuevo) en evidencia de esta manera? Mientras intentaba animarme pensando, recordando vagamente a Gramsci, que quizás estén desesperados, un compañero me ha replicado que “lo hacen porque se lo pueden permitir: no tienen a nadie a la izquierda”.

Pero si que tienen a alguien. Nos tienen a nosotros. A los miles de personas que estábamos hoy en la calle. A los muchos que nos estamos organizando y trabajando duro para construir una alternativa política a la izquierda institucional: que sea combativa, que sea radical, que mire al sistema de frente, que lo  sacuda, que lo cambie de arriba abajo. Y nos tienen para rato. Somos pocos y pequeños, pero mañana volveremos y seguiremos estando al lado de l@s estudiantes, de las trabajadoras, de todas las personas que están cargando sobre sus espaldas no sólo esta crisis sino el peso entero del sistema desde hace demasiado tiempo. Quizás la crisis y los mossos estén imparables… pero también nosotros. Huelo aires de revuelta y no creo que el olfato me traicione esta vez.